miércoles, 9 de abril de 2008

Tesis internacional del XXII congreso general ordinario.

Sobre la proyección mundial y continental del socialismo chileno
Partido Socialista de Chile.
La Serena 1971
"Al establecer su política nacional, el Partido Socialista debe partir de una realidad objetiva, hoy más
vigente que nunca: la revolución chilena se entronca indisolublemente con el proceso continental y
mundial de la lucha de clases, como lo demuestran los siguientes factores externos que gravitan
sobre nuestro curso local.
1.- Chile es uno de los países del mundo colonial. Su economía capitalista está, en lo esencial,
organizada en función del mercado mundial. Las tendencias económicas internacionales afectan
directamente a nuestro desenvolvimiento. Hay que tenerlas siempre en cuenta, para definir una
política nacional. Por otra parte, no olvidemos que nuestro retraso económico y cultural se debe a
nuestra condición dependiente, es decir, a nuestra ligazón a fuerzas económicas extrañas.
2.- El imperialismo opera con una estrategia global. En su desesperada tarea de hacer frente a la
revolución, unifica a las burguesías nacionales y les da un comando centralizado. La respuesta lógica
de los revolucionarios debe ser su unidad internacional. En América latina, a la OEA debemos
oponerle las OLAS; al Pentágono y al Departamento de Estado, oponerle una dirección revolucionaria
continental. La revolución chilena está indisolublemente ligada a la revolución latinoamericana y
ésta, a la mundial. La cabal y definitiva realización de sus tareas se logrará sólo en la medida en que
se vaya derrotando internacionalmente al imperialismo y a sus aliados, y se vaya estableciendo la
planificación socialista a niveles supranacionales.
3.- Consecuente con su definición marxista-leninista, nuestro partido sustenta el principio del
internacionalismo proletario, que debe expresarse en la solidaridad de la lucha mundial por derrotar
al imperialismo en todos los frentes y en la construcción de un mudo socialista integrado
internacionalmente.
Creemos que todos estos hechos nos obligan a examinar con la mayor seriedad y atención los
procesos externos para utilizarlos en el esclarecimiento y determinación de nuestra estrategia y
técnica locales.
Por otra parte, nuestra participación en la OSPAAAL e integración a OLAS nos pone ante dos
paralelas: una teórica, la búsqueda de una posición propia, ante la conflictiva situación internacional;
otra práctica, la construcción de una directiva continental y mundial para el movimiento
revolucionario.
"La organización de Solidaridad con los pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL) y la
Organización Latino-Americana de Solidaridad (OLAS) son un paso hacia la formación de una directiva
internacional de la revolución".

El Partido Socialista en la lucha Mundial y Continental por el Socialismo

Informe básico sobre la situación internacional
1. La posición internacional del socialismo es el aspecto básico de su línea política, por cuanto el
socialismo mismo como ideología y como realidad es un producto de la internacionalización objetiva
del mundo creado por el capitalismo. El socialismo no podrá realizarse nunca como sistema de
convivencia humana, sino en la medida que se universalice y la lucha por el mismo tiene en
consecuencia un carácter internacional insoslayable.
Los intentos de elaborar una línea política construyéndola sobre supuestos fundamentalmente
nacionales y de construir cabalmente el socialismo o el comunismo en un solo país o región, por
vasta que sea, generan necesariamente deformaciones en esa línea, o esa, construcción, que crean
intereses contrarios al socialismo integral.
Por ejemplo, el intento de desarrollar las economías de los países atrasados desde adentro, debe
conjugarse con el hecho fundamental de que la causa de su atraso en lo sustancial deriva del hecho
de que la estructura económico-social del mundo impide que la riqueza ya generada por el
capitalismo se utilice racionalmente en beneficio universal. Resulta así que la mejor contribución a
nuestro desarrollo es la lucha por derrotar al imperialismo en el mundo.
2. En la actualidad, dentro de las tres grandes contradicciones en que se manifiesta la pugna entre
capitalismo y socialismo, a saber, antagonismo entre burguesía y proletariado dentro de los países
capitalistas; antagonismo entre el sistema de estados socialistas y los estados capitalistas; y
antagonismo entre el imperialismo y los movimientos nacionales y revolucionarios de los países
dependientes, aquella que ahora cobra mayor relevancia y cubre y envuelve a las otras dos, es la
pugna entre imperialismo y antiimperialismo.
Ello se debe en primer lugar a que dentro de los países capitalistas, especialmente aquellos más
avanzados, el movimiento socialista revolucionario se encuentra detenido en su desarrollo por la
mayor o menor inserción de la clase obrera de esos países dentro del orden establecido y sólo una
crisis general del capitalismo, que no se divisa debido a los mecanismos que éste ha desarrollado
para conjurarla o atenuarla; o el impacto en su seno de la revolución triunfante en el resto del
mundo, pueden nuevamente ponerlo en acción.
En segundo lugar, ello se debe a que los intereses específicos y particulares de los países socialistas
los llevan a sostener una política de coexistencia pacífica con el capitalismo que embota también esta
contradicción, además que las condiciones creadas internamente por esa competencia originan
tendencias revisionistas en su seno que atemperan el vigor de la solidaridad internacional socialista.
En estas circunstancias, la contradicción que resulta más aguda y con tendencia a agravarse cada vez
más, es la que se manifiesta entre los pueblos retrasados que luchan por liberarse política y
económicamente y el imperialismo, que los mantiene en esa condición.

Estatutos del Partido en Chillán noviembre de 1967

Estatutos del Partido sancionados en el
Congreso General efectuado en Chillán
en noviembre de 1967

Título 1
Del Partido y sus fines
Art. 1°- El Partido Socialista es una agrupación política que une, organiza y capacita ideológica y
prácticamente a los elementos más activos, conscientes y honestos de la clase trabajadora chilena y
demás personas dispuestos voluntariamente a luchar leal, disciplinada y desinteresadamente por la
causa del socialismo.
El Partido Socialista, de acuerdo con su doctrina, sus principios marxista-leninistas y su programa,
expresa y representa los intereses de la clase obrera y de las masas explotadas de Chile en su lucha
histórica por derribar el régimen capitalista vigente y construir una sociedad socialista.
En esta condición, es la vanguardia revolucionaria de los trabajadores, su instrumento fundamental
de lucha y su destacamento más avanzado, resuelto, dinámico y consciente en la conducción y
desarrollo de las luchas diarias y permanentes contra el sistema actual.
Art. 2°- La organización del partido se basa en el Centralismo Democrático, principio que asegura el
ejercicio de la Democracia Interna y permite la centralización del pensamiento de sus miembros para
materializarlo en una acción común homogénea y eficaz.
El Centralismo Democrático establece el derecho del militante de participar, exponer y luchar por sus
propios juicios en la determinación de todos los objetivos y cuestiones del partido a través de la
discusión interna y dentro de las normas orgánicas que regulen este derecho; de elegir de abajo
hacia arriba todos los organismos dirigentes y exigirles rendición de cuentas de su mandato. A la vez,
exige la entrega y concentración de la autoridad en los organismos superiores de arriba hacia abajo,
para que dirijan la organización, la representen, dispongan la forma de aplicar los acuerdos y
controlen su ejecución; la subordinación de la minoría a la mayoría y la más férrea disciplina para
todos y el acatamiento y la obligatoriedad de los acuerdos de los organismos sin excepción. Por
último, establece el respeto mutuo entre sus afiliados y la fraternidad socialista. La disciplina exige
mantener la más absoluta lealtad con el partido y su política y una solidaridad total con las
resoluciones de los organismos superiores.
Título II
Los miembros del partido
Art. 3°- Puede ingresar al Partido Socialista toda persona mayor de 18 años que acepte su
Declaración de Principios, su Programa y sus Estatutos y cuya vida pública y privada sea compatible
con los postulados socialistas y con la defensa de los intereses de los trabajadores.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL PARTIDO SOCIALISTA

Publicada en "Consigna" , Sant iago, Nº 1 (19 de marz o de 1934), página 1.
El partido declara y acepta como puntos fundamentales de su doctrina los siguientes:
1°.- Método de interpretación. El Partido acepta como método de interpretación de la
realidad el Marxismo enriquecido y rectificado por todos los aportes científicos y
revolucionarios del constante devenir social
2°.- Lucha de clases. La actual organización económica capitalista divide a la sociedad
humana en dos clases cada día más definidas. Una clase que se ha apropiado de los
medios de producción y que los explota en su beneficio; y otra clase que trabaja, que
produce y que no tiene otro medio de vida que su salario.
La necesidad de la clase trabajadora de conquistar su bienestar económico y el afán de la
clase poseedora de conservar sus privilegios, determinan la lucha entre estas dos clases.
La clase capitalista está representada por el Estado actual, que es un organismo de
opresión de una clase sobre otra.
Eliminadas las clases debe desaparecer el carácter opresor del Estado, limitándose a
guiar, armonizar y proteger las actividades de la sociedad.
3°.- Transformación del régimen. El régimen de producción capitalista, basado en la
propiedad privada de la tierra, de los instrumentos de producción, de cambio, crédito y
transporte, debe necesariamente ser reemplazado por un régimen económico socialista
en que dicha propiedad privada se transforme en colectiva.
La producción socializada se organiza por medio de planes ordenados y sistematizados
científicamente, conforme a las necesidades colectivas.
4°.- Dictadura de trabajadores. Durante el proceso de transformación total del sistema,
es necesaria una dictadura de trabajadores organizados. La transformación evolutiva por
medio del sistema democrático no es posible, porque la clase dominante se ha
organizado en cuerpos civiles armados y ha erigido su propia dictadura para mantener a
los trabajadores en la miseria y en la ignorancia e impedir su emancipación.
5°. Internacionalismo y antiimperialismo económico. La doctrina socialista es de carácter
internacional y exige una acción solidaria y coordinada de los trabajadores del mundo.
Para iniciar la realización de este postulado, el Partido Socialista propugnará la unidad
económica y política de los pueblos de Latinoamérica, para llegar a la Federación de las
Repúblicas Socialistas del Continente y la creación de una economía antiimperialista.

PROGRAMA Y REGLAMENTO DEL PARTIDO OBRERO SOCIALISTA

TEXTOS DE LUIS EMILIO RECABARREN
PROGRAMA Y REGLAMENTO DEL
PARTIDO OBRERO SOCIALISTA
Exposición de principios
Socialismo es una doctrina por la cual se aspira a transformar la constitución de la
sociedad actual, por otra más justa e igualitaria.
Consideramos que esta sociedad es injusta desde el momento que está dividida en dos
clases; una capitalista que posee las tierras, las minas, las fábricas, las máquinas, las
herramientas de labor, la moneda y en fin, posee todos los medios de producción; otra,
la clase trabajadora, que no posee otra cosa, más que su fuerza muscular y cerebral, la
cual se ve obligada a poner al servicio de la clase capitalista para asegurar su vida,
mediante el pago de una cantidad, denominada salario.
Que este salario no corresponde al producto total del trabajo corporal o mental que el
obrero realiza, sino que es una ínfima parte de este producto y que éste obedece
únicamente a la necesidad de dotar de alimento al hombre y cuya cantidad está sujeta a
alteraciones según las necesidades de la industria o la afluencia de productores.
Considerando, además, que esta supremacía no proviene de ningún efecto natural, sino
del acaparamiento llevado a cabo por la clase capitalista.
Considerando, también, que el ambiente de vida actual, es defectuoso, corrompido,
mísero y lleno de ignorancia para aquellos que no forman parte de la clase privilegiada.
Que los privilegios de la burguesía están garantizados por el poder político, el que tiene
en sus manos y con el cual dispone de las fuerzas opresoras: ejércitos, policías, justicia,
legislatura, etcétera.
Por otra parte:
Considerando que la necesidad, la razón y la justicia exigen que la desigualdad y el
antagonismo entre una y otra clase desaparezcan, reformando o destruyendo el estado
social que los produce.
El Partido Obrero Socialista expone que el fin de sus aspiraciones es la emancipación
total de la Humanidad, aboliendo las diferencias de clases y convirtiendo a todos en una
sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e
inteligentes, y la implantación de un régimen en que la producción sea, un factor común
y común también el goce de los productos. Esto es, la transformación de la propiedad
individual en propiedad colectiva o común.
Exponemos, también, que para realizar estos fines transformaremos en lo posible el
medio ambiente social salvándole de ignorancia, vicios y prejuicios.
Realizaremos lucha política, para arrebatar a la burguesía el poder político dominante en
el actual estado de cosas; realizaremos obra de saneamiento político llevando a las

Se ha formado en San Felipe el Partido

Mani fi es to
Exposición de motivos.
El Partido Socialista es un partido de clase que intenta cohesionar y educar políticamente a los
obreros, empleados y profesionales que en este momento viven al margen de toda acción política y
de lucha de clases o que militan equivocadamente en los partidos políticos burgueses. Por este
medio aspira a conseguir que estos elementos se disciplinen en su lucha por conquistas económicas
que son la base de las conquistas políticas y culturales. Y quiere que estos elementos lleguen así a
estar preparados para que en la hora oportuna reconozcan como única fila la de aquellos que luchan
por la implementación del socialismo integral.
Posición doctrinaria
Nuestro Partido acepta como doctrina el Socialismo Marxista. La doctrina socialista marxista para
este partido deberá ser practicada en una sociedad futura entregando el poder a los sindicatos de
clase.
A través de la lucha de clases en el momento presente tendemos al establecimiento de una sociedad
sin clases.
Queremos que, sobre la base de la solución previa del problema de la producción, se realice la fase
ulterior de la aspiración socialista, que es alcanzar la liberación del individuo.
Este partido declara que estará siempre en la oposición mientras dure el régimen capitalista y que en
ningún momento suscribirá alianzas con los partidos burgueses.
Conquistas inmediatas
1.- Desconocimiento de la Deuda Pública contraída a partir de la dictadura militar.
2.- Solución del problema de la cesantía mediante la confiscación inmediata de las tierras
improductivas y el establecimiento de las cooperativas de producción agrícola.
3.- Establecimiento del salario mínimo y reducción de la jornada de trabajo a 6 horas.
4.- Decomisación de las fortunas y bienes raíces de los funcionarios y adeptos del régimen militar,
cuyo origen, mediante proceso público y ante un Tribunal de Sanción Nacional, no puedan explicar.
5.- Limitación de la propiedad raíz a aquella extensión de un padre de familia, en una unión de ella,
pueda cultivar.
6.- Nacionalización por el Estado de todas las fuentes primarias de producción: Salitre, Carbón,
Minerales, Gas, Electricidad.

Carta del Comité Central del P.S.al






Santiago, 1° de diciembre de 1943.
Camarada Carlos Contreras Labarca
Secretario General del Partido Comunista
Presente
Estimado camarada:
El Partido Socialista estudió, con especial interés, en su último Congreso General realizado en
Valparaíso en agosto próximo pasado, la situación política chilena, ante los trascendentales
acontecimientos que se desarrollan en el mundo con motivo de la guerra y las innegables
consecuencias de orden social y económico que ella está produciendo y las que, necesariamente ha
de originar en el futuro, como lógico resultado de los cambios sociales que ha traído el conflicto, de
las nuevas relaciones financieras y políticas entre los pueblos, de las medidas económicas que los
gobiernos de las democracias combatientes se han visto obligadas a tomar y, sobre todo, por la
influencia de los sectores populares y de las clases obreras que ha sido ganada con ejemplar actitud,
tanto en el frente interno como en los campos de batalla, lo que ha contribuido en forma tan
terminante a la seguridad de ganar la guerra.
Dentro de este orden de ideas, el Partido Socialista no pudo menos de considerar el fracaso de
algunos partidos tradicionales, en los cuales las contradicciones sociales y económicas de sus
componentes, han anulado toda acción definida, lo que ha dificultado el avance de las masas
populares hacia las soluciones de orden económico que la transformación del mundo impone. Este
planteamiento evidenció la necesidad de superar esta etapa y para ello, el Congreso estudió la
posibilidad de la unificación de los Partidos Populares como una manera de acrecentar su desarrollo
e influencia y eliminar lo que permitiría romper el estancamiento político en que vivimos y darle al
movimiento social, el contenido y el vigor doctrinario que permita la solución de sus necesidades y el
progreso del país.
La realización de esta idea se veía grandemente facilitada por la reciente disolución de la III
Internacional que, al liberar al Partido Comunista chileno de una tutela —que lo había hecho
preocuparse básicamente del problema internacional, desde el punto de vista exclusivista y
absorbente de la URSS, olvidando, a veces, los intereses del movimiento obrero chileno— lo coloca
en la posibilidad de integrar esta nueva organización con la independencia y el sentido nacional de
otros partidos. Fue así que se acordó aceptar la concepción teórica de formar un Partido nuevo,
admitiendo, sí, que este proceso de unificación debía ser la culminación de una etapa de madurez
política. Dispuso entonces que el Comité Central del Partido Socialista planteara al Partido Comunista
las bases de un entendimiento común, como etapa previa, y considerando para ello, las divergencias
de orden doctrinario y táctico que habían evidenciado ambos, desde la fundación del Partido
Socialista.